Me convidas al ritual del desespero y la ternura
y del silencio
y de los dioses
Invitas mi sonrisa a perpetuarse en el baúl de tu memoria
y a mis abrazos en tu piel,
Hablas a mi oído de las orillas traslúcidas de la melancolía
y del olvido
y del naufragio.
Cuentas historias
Prendes el fuego
Entonces, mi vientre se dispone al desencuentro y a las manos vacías,
pues de todas maneras siempre tendremos la opción del abandono
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