lunes, 16 de septiembre de 2013

SEIS MESES

Te miro.
Me miro.

Escucho atentamente
tu respiración
y tus palabras en idioma
incomprensible.

Me abriga tu sonrisa
-sin dientes-,
y me embarga de sonrisas
-de esperanza-.

Te miro.
Me miro.

Voy hacia atrás
y no comprendo la vida
sin tus manos.
Miro al futuro
y pintas todos los arcoíris
de la tierra.

Te veo.

Y no lo creo.

Estuviste en mi vientre:
adormecido,
arrullado,
mimado por las manos del Universo;
y en contra de todos los pronósticos,
y de todos los augurios
te hiciste dueño y señor de mi existencia,
te hiciste Milagro.
te hiciste Guerrero.
te hiciste Marfil.

Y llegaste puntual a la cita:
Lunes cuatro a las cuatro de la tarde.

Tomaste tu primer respiro.

Lloraste.
Lloramos.

Nacimos.