CARA
Eras el dueño de mis sombras
y mis incertidumbres,
y te di mil bienvenidas
entre lágrimas
y fantasías.
Caminé hasta tu hoguera
y supliqué a los dioses valentía
para hacerle frente a la amargura
tomada de tu mano
frente al mundo.
Conspiré contra todos los pronósticos,
desafié las cartas, los amigos,
me burlé de aquellos que dijeron
que no estabas escrito en mi destino.
Me lancé al abismo de tus brazos
creyendo ciegamente en el delirio
(eras entonces mi señor y bienamado,
eras entonces mi vida y mi agonía),
te di mi risa, mis besos, mis abrazos
y me quedé sin nada
y desolada.
SELLO
el hombre camina con el corazón en su mano
no sonrie
no llora
y respira
por inercia
por costumbre
el hombre pasa inadvertido entre la gente
su corazón palpita
sangra
sufre
late
siente
llora
habla:
"ella era la dueña de mis sombras,
ella era la paz y mis canciones,
ella era mis miedos, mi agonía,
ella era la brújula y la estrella"
el hombre sigue caminando lento
y a veces mira los rostros de la gente,
el corazón lo lleva en su regazo,
como un bebé dormido en brazos de la muerte.
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