domingo, 17 de julio de 2011

LA MUERTE DEL AMOR

Te traigo en este día de alegres resplandores
un poco de mis manos,
un poco de aquellas risas
que guardamos para siempre
en el baul de la memoria,
y estas palabras sordas para tu corazón lejano.

He venido aquí para gritar tu nombre,
he venido aquí para buscarte
entre los rostros de la gente,
he venido aquí y le hablo a la ausencia
porque tu
no sabes
no oyes
no comprendes.

Y no puedo entender que ahora tu presencia
sea comida y festin de los gusanos,
que me dejaste abandonada en la orilla del tiempo,
que una parte de mi voló contigo
porque yo ya no estoy en tu memoria.

Te traje estos versos sueltos
llenos de rosas
amuletos
y promesas,
pero el tic tac de tu reloj ya no me canta
y entiendo por fin que doy la bienvenida
a tu imagen
tu sombra
tu fantasma...

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